Compongo desde la observación. Antes de escribir una nota, quiero entender qué ocurre realmente en la obra: qué emoción sostiene la escena y qué hay debajo de lo visible.
A partir de ahí, me pregunto qué mundo es ese: qué texturas y sonidos pide, qué tono tiene y qué lugar debe ocupar la música.
Me gusta utilizar instrumentos acústicos, sonidos orgánicos, objetos cotidianos, texturas, detalles que casi no se oyen pero que, si están alineados con la obra, ayudan a dar cohesión y acercan al espectador. No busco que la música se imponga. Busco que acompañe y que sume.
Hay un punto en el proceso en el que la música deja de ser una opción y se vuelve inevitable. No cabe otra. Encaja, explica sin subrayar y conecta. Ese es el lugar al que quiero ir.
No creo en la música como relleno. Hay momentos que piden silencio, y respetarlo es parte del proceso. A veces, el silencio bien colocado puede más que cualquier sonido.
Que la música no tenga voluntad de imponerse no implica que sea simple ni que carezca de profundidad. Lo predecible me aburre. Dentro de cada pieza busco que pasen cosas —variaciones armónicas, detalles sutiles, pequeñas sorpresas— sin que nada distraiga de la obra. Esa riqueza puede aparecer como un susurro o hacerse presente con fuerza cuando la narración lo necesita.
Cada proyecto tiene su tiempo y su presupuesto. La eficiencia exige soluciones más sencillas —en la instrumentación, por ejemplo—, pero siempre sin perder el estilo.
Un disco hecho en solitario — de la primera nota a la última mezcla, todas las fases del proceso en manos de Nico Méndez Lucas. Dieciséis piezas breves con espíritu cinematográfico y experimental, construidas con la misma filosofía de siempre: instrumentos acústicos, objetos cotidianos y la convicción de que lo doméstico puede ser profundamente poético.
Dani Gómez y Nico Méndez Lucas se encerraron con una lavadora, una impresora, cacerolas, cubiertos, puertas y el sonido de unos obreros montando andamiaje, y construyeron desde ahí un disco con espíritu cinematográfico y experimental.
Composiciones propias que se mueven entre la música experimental, las tradiciones europeas y las músicas de circo.
Este disco recoge algunas de las composiciones creadas para el proyecto Surfin Recreo. Piezas muy visuales, con un aire cinematográfico, que combinan exploración sonora y momentos de juego. En directo, todo gira en torno al detalle, la escucha y una dinámica viva, basada en la expresividad y el diálogo entre los músicos.